La reproducción del ser humano, una especie animal, y su lucha contra la disfunción eréctil

Los seres humanos y los animales somos más parecidos de lo que a priori la gente pueda pensar, ya que ambos somos especies de seres vivos (es más que evidente que la línea evolutiva del hombre viene del mono), motivo por el cual ambos poseemos “instinto”. La diferencia está en que el hombre puede razonar, y no tiene por qué dejarse guiar necesariamente por el mismo, pudiendo tomar sus propias decisiones en base a otro tipo de circunstancias, influencias, necesidades y/o pretensiones. Aún así, compartimos con ellos más de lo que creemos. Sobre todo en cuanto a necesidades de nivel básico: comer, dormir y reproducirnos. Y precisamente respecto a esta última cuestión atañe este último artículo ya que evidentemente y por mucho que no queramos verlo, la función natural del ser humano es reproducirse para continuar la especie, pero en ocasiones esto no puede llevarse a cabo por problemas saludables como la disfunción eréctil, enfermedades y afecciones variadas, o por el simple y mero hecho del paso de la edad. Y es en este tipo de situaciones, cuando más se evidencia el por qué somos la especie más evolucionada: pese a sufrir cualquier tipo de impedimento relacionado con la disfunción eréctil, el hombre se las ha ingeniado para aislar ciertos componentes que actúen de forma directa en la lívido y en el ímpetu del mismo, proporcionándole la vigorosidad que necesita aún y pese a que su cuerpo no responda por sí mismo.

El “compuesto químico” más popular capaz de efectuar este cambio en nuestro organismo se denomina como la Viagra, y es el principal potenciador de la sexualidad en el varón, haciendo que el apetito sexual y su miembro viril no sean un problema a la hora de mantener relaciones, sin importar el cansancio, la edad, etc. Evidentemente, este producto no es algo milagroso ni mucho menos, y necesitará de una estimulación en el proceso para llevar  a cabo su función y objetivo principal: el de proporcionar una erección al individuo. Al comprar viagra a través de comprarviagra.online y tomarla de forma asidua tus problemas maritales en la cama acabarán, proporcionándote así la posibilidad de mantener relaciones sexuales satisfactorias y por ende, reproducirte.

Cantidad y dósis respecto a la ingesta de la viagra

Cabe destacar que la viagra suele venir recetada en tres dósis estándar, como es el caso de una de 25mg, otra de 50 y otra de cien, la cual variará en función de los análisis clínicos y la evaluación del médico, quien será quien determine la tolerancia de tu organismo y cuál sea la ingesta de viagra diaria necesaria para poder ofrecerte los resultados que esperas a la hora de mantener relaciones sexuales. Eso sí, en la mayoría de ocasiones la dósis máxima que puedes tomar es de dos pastillas azules de viagra al día, por lo que tenlo muy en cuenta a la hora de plantear y/o gestionar tus encuentros sexuales diarios.

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