Buitre barbudo

El buitre barbudo es uno de los animales que más impresionan por su apariencia, pero debes conocer sus características y comportamiento y verás que es más extraño de lo que parece.

Se le conoce como “quebrantahuesos”, y su nombre científico es Gypaetus barbatus, que se traduce de forma literal como buitre barbudo. Aunque se le llama también buitre de ovejas o lammergeier. Esta extraña criatura resulta una especie de aves accipitriforme, que son de la familia Accipitridae.

Un hábito distintivo

Es muy distinta a otras aves de presa. Le gusta remontar los huesos o caparazones hasta las alturas donde los suelta para que estos se partan al estrellarse contra las rocas y así se alimenta de ellos. En la zona donde se distribuyen están bajo amenazas, es así como en el continente europeo han estado en peligro de extinción y ha desaparecido en muchas regiones.

En la actualidad abundan en la cordillera Cantábrica, los Pirineos, los Alpes, en el norde de África, en el Gran Valle del Rift, Grecia, Anatolia, Tian Shan y el Himalaya.

Características del buitre barbudo

En cuanto a su apariencia se le pude describir como un ave de gran envergadura alar, su peso puede ir desde los cuatro kilos y medio hasta los siete kilos. Las grandes alas son largas y estrechas, en forma de rombo y su cabeza está recubierta de plumas, lo que no es usual en los otros tipos de buitres.

Esta característica se debe a que el buitre barbudo no acostumbra meter su cabeza y el cuello en los animales muertos, sino que se alimenta exclusivamente de los huesos, por lo que sus alimentos predilectos son los cadáveres de los que ya los mamíferos carnívoros  y los otros tipos de buitres han arrancado la carne y las partes más blandas.

El buitre barbudo no se come el tuétano, sino que ingiere el hueso completo, puede tragarse hasta veinte centímetro de longitud, de manera que un alto porcentaje de su dieta se compone de huesos ungulados salvajes y domésticos. El resto son los pellejos o restos de carne de tortugas muertas antes de que despeñe su caparazón, además se alimenta también de ratones y lagartos.

Su plumaje puede variar en cuanto al color de acuerdo a su edad. De manera que a lo largo de su vida puede sufrir hasta cuatro coloraciones.

Es así como los buitres barbudos que tienen menos de un año tienen un plumaje pardo y claro en el vientre y marrón en la parte interior de las alas, la cola negra al igual que el plumaje del dorso y la cabeza, mientras en la espalda tienen un escudete de pelaje blanco.

Cuando tienen entre el primer año y tres años, el cuello continúa siendo oscuro, mientras que las plumas de la cara y el vientre van clareándose y mostrándose blancas, la cola también se va tornando más clara.

Cuando ya avanzan de entre los tres y seis años, las plumas de las alas se van volviendo grisáceas, y las del cuello se van tornando amarillentas. En los hombros y brazos sus alas se oscurecen.

Cuando el buitre barbudo ya tiene seis o más años las alas y la cola son más afilada. El color de su cuerpo, cuello y cabeza es blanco amarillento con un antifaz negro en los ojos. Las alas y cola son grises, aunque en el caso de las primeras destacan las coberteras negras y las axilas blancas. El dorso es pardo oscuro.

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